22.6.09

Borges, la CF y sus escritos

©2009, Gerardo Horacio Porcayo |

Más allá de las demostraciones que puedan hacerse en torno a la relación de Borges con la Ciencia Ficción (como la ya antes intentada por quien esto escribe) queda algo, mucho más evidente: lo firmado y afirmado por Borges. Esa reconocida relación que generalmente podemos tomar a partir de los nombres emblemáticos de quienes han construido la historia del género que da vida a este blogzine.

Sin embargo, hay un tomo en particular que aborda este tópico; uno escrito a cuatro manos, en colaboración con Esther Zemborian de Torres Duggan. El tomo lleva por título Introducción a la literatura norteamericana y su prólogo fue escrito por la marcuerna en 1967, en Buenos Aires. En la página legal, no se consigna ninguna edición previa a la de 1997 (por EMECE). Por toda explicación, se advierte: "Las biografías literarias se han dejado tal como Borges las publicó en 1967". (Borges, Introducción... 6)

15.6.09

Borges en el Infierno

©2008, Gerardo Horacio Porcayo |

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Nada correspondía a las descripciones de Dante o Milton pero su esencia era innegable.

—¿Por qué se me condena? —preguntó Borges, cargado de cadenas, frente al Oscuro Trono.

La cornada, evanescente figura; cabizbaja, sin triunfalismos, al fin concedió:

14.6.09

Borges en la Ciencia Ficción


©2009, Gerardo Horacio Porcayo |

Jorge Luis Borges, nombre imprescindible para toda academia de literatura latinoamericana, cliché recurrente del buen lector entre sus obras preferidas, estrella de un cielo esquivo que no termina de contagiar a todos los convidados de la lectura, aun a 23 años de su navegar hacia otras costas, brilla único e inequiparable en el firmamento de las letras.

Y brilla con luz propia, en lo absoluto opacada por los aparatos de la crítica.

El maestro ciego, guía por excelencia en los laberintos, reformador de la literatura en Latinoamérica, no sólo fue lector de ciencia ficción a lo largo de su vida, también la cultivó, con esa gracia especial, con esa operación de encubrimiento a través de añadidos de misterio, de extrañas veladuras que hacían casi invisible la temática, el tratamiento entero que diera a cada uno de sus trabajos de fantástico sesgo.

13.6.09

La lluvia de fuego. Evocación de un desencarnado de Gomorra

©1906, Leopoldo Lugones |

Y tornaré el cielo de hierro y la tierra de cobre.
Levítico, XXVI - 19

Recuerdo que era un día de sol hermoso, lleno del hormigueo popular, en las calles atronadas de vehículos. Un día asaz cálido y de tersura perfecta.

Desde mi terraza dominaba una vasta confusión de techos, vergeles salteados, un trozo de bahía punzado de mástiles, la recta gris de una avenida...